La influencia del entorno en el tratamiento de enfermedades crónicas.
Escrito por: Marisa Leonor González
Eliana Ríos (44 años) mamá de Francisco, adolescente diagnosticado con Síndrome de Tourette, comenta como afrontaron el tratamiento y la importancia de la inclusión para una mejor calidad de vida.
Un camino alternativo
Los primeros síntomas comenzaron a los 5 años, en ese momento recibimos el diagnóstico y optamos por la medicina natural, para evitar el uso de fármacos. Fran, hoy es un chico que puede comunicarse, la coprolalia disminuyó y celebramos que logró integrarse a la escuela.
Vivíamos en Córdoba, San José, pero las reuniones sociales resultaban difíciles y Fran tenía problemas para permanecer con sus compañeros. era complicado. Durante los primeros años lo educamos en casa, igual que sus hermanas, aunque los chicos necesitan el contacto con sus pares.
En búsqueda de la inclusión
Decidimos mudarnos a Santa Vera Cruz, en La Rioja, acá el ritmo de vida es más tranquilo y eso contribuye al tratamiento. Además, las maestras lo recibieron muy bien en la escuela, encontraron el modo de que se sienta cómodo a través del juego.
Un consejo para familiares de personas con este diagnóstico que me gustaría compartirles es que tanto el amor como la paciencia son grandes aliados. No solo en el día a día, también en la lucha por la integración de nuestros hijos con discapacidad.
Porque nos gusta la vida en contacto con la naturaleza estamos hoy acá, pero la inclusión social es un derecho.
¿Sabías que en nuestro país existe una ley que defiende a las personas con discapacidad? Aquí te dejamos más información.