Te acelera el corazón, te nubla la mente y a veces no existe un porqué.
Escrito por: Gabriela Herrera
La ansiedad es una emoción que suele aparecer cuando sentimos que algo nos amenaza o nos pone en peligro. A veces se da en situaciones puntuales y pasa rápido, como antes de un examen o una entrevista. Pero cuando esa sensación se vuelve constante y se mantiene en el tiempo alrededor de seis meses y sin tratamiento puede ir empeorando.
Hay distintos tipos de trastornos relacionados con la ansiedad. Algunos se manifiestan con crisis repentinas de angustia, que incluyen palpitaciones, falta de aire o mareos. Otros aparecen como una preocupación constante, como pasa en la ansiedad generalizada. También existen los trastornos fóbicos, que se relacionan con miedos, o el trastorno obsesivo-compulsivo, donde la persona tiene pensamientos que se repiten y siente la necesidad de hacer ciertas acciones para aliviarlos.
Las causas son variadas, a veces hay una predisposición genética pero también influyen el estrés, las relaciones difíciles, problemas de salud o situaciones laborales. Si no se trata, la ansiedad puede hacerse crónica y generar un ciclo en el que el miedo a sentir ansiedad termina alimentando los síntomas. Incluso, en algunos casos, puede ir acompañada de depresión. Reconocer lo que nos pasa y pedir ayuda es el primer paso para empezar a sentirnos mejor. Hablar del tema también es una forma de cuidarnos entre todos.