Comer bien no significa seguir una moda, sino nutrirnos para vivir mejor.
Escrito por: María Paula Assante
La alimentación no debe ser reducida al simple conteo de calorías ni a evitar aquello que suele considerarse dañino por “engordar”. Debe ser entendida como un proceso que busca el equilibrio y la variedad de los nutrientes que se incorporan. El menú diario se recomienda que sea variado y que el tiempo dedicado a comer sea vivido como una experiencia enriquecedora.
No deben eliminarse grupos alimenticios enteros, salvo en casos donde el paciente presenta una patología que así lo requiera. Lo fundamental siempre es que se mantenga el equilibrio.
En la entrevista realizada a la Licenciada en Nutrición Natalia Leal, la profesional sostuvo que la importancia principal de la alimentación es lograr un correcto equilibrio y combinación de los alimentos que se consumen.
Son muchos los mitos que rodean a la alimentación. Uno de los más frecuentes es considerar que existe una única solución para todos los cuerpos. Es un error muy frecuente repetir recetas “mágicas” que, en la mayoría de los casos, no conducen a resultados sostenibles. La profesional sostiene que la construcción de una relación saludable con la comida debe lograrse mediante la generación de hábitos y conductas que beneficien al organismo
¿Se desea mejorar la alimentación?
Tal como expresó la licenciada, debe comprenderse, en primer lugar, que las personas son seres biopsicosociales. Esto significa que todos los seres humanos están atravesados por estados de ánimo, factores genéticos, sociales y ambientales, distintos. Por eso, lo que resulta efectivo para algunas personas, no necesariamente servirá para otras.
Comidas caseras, reducir el consumo de ultraprocesados, una buena hidratación y escuchar al cuerpo, pueden ser la clave para mejorar la relación con la alimentación. Se trata de comer con conciencia, no solo seguir modas pasajeras.